La Poderosa


Revolución musical, de Zavaleta al mundo by hastalavictoriasiempre
30 junio 2009, 10:58 pm
Filed under: Entrevistas

Mientras el entrenamiento del domingo de Fútbol Popular hacía transpirar a más de uno en el potrero de Iriarte y Zavaleta, él, con humildad y entusiasmo, no se opuso a la hora de retirarse de los pases y los goles para dar en exclusiva unas cuantas respuestas jugosas y contar sus sueños y anhelos sobre una de sus pasiones favoritas: cantar y tocar la guitarra.
 
Hacía frío, pero él le puso todas las ganas y fuerzas y, con el calor de sus palabras y de su imaginación, revirtió el clima y le dio forma a lo que es, sin duda, la primera entrevista al nuevo romántico de América Latina:

Tomi tapa revista1-¿Cómo te llamás?
-Tomás y soy de Zavaleta. A mi me encanta vivir acá porque hay cancha, hay amigos y hay gente buena.

-¿Hace cuánto que cantás?
-Hace muchos años.

-¿Y cuántos años tenés?
-Cinco.

-O sea que prácticamente cantás desde que naciste.
-Sí.

-¿Qué es lo que más te gusta cantar?
-Me gustan Los Pimpinela.

La charla se interrumpió un ratito. Tomi se fue a buscar un mate cocido para calentar la garganta. Algo bueno parecía avecinarse. A los dos minutos, volvió con dos tazas.

-¿Dos tazas juntas vas a tomar?
-No, una es para vos.

Tomi empezó a ganarse al público con su humildad y su carisma y, tras unos tragos a la infusión, pidió retomar las preguntas.

-¿Y por qué te gustan Los Pimpinela?
-Porque sí. Me gustan las canciones románticas. Mi mamá compró un CD de ellos y me empezaron a gustar. Hasta en invierno canto Pimpinela.

Y como para seguir ambientando la charla, enseguida dio una mini demostración de lo que sabe hacer, puso play a su cuerpito y, pasito mediante, cruzando las piernas y moviendo uno de sus pies, comenzó a cantar un par de estrofas del clásico tema de los hermanos Galán.

Tomii-¿Quién es?
-Soy yo.
-¿Qué vienes a buscar?
-A ti.
-Ya es tarde.
-¿Por qué?
-Porque ahora soy yo la que quiere estar sin ti…

-¿Alguna vez pensás cantar en un escenario junto con Joaquín y Lucía?
-Sí. También hacer canciones y pasitos con ellos.

La gente se acercaba a escuchar al nuevo romántico en gran cantidad y se agrupaba a su alrededor. Por eso, Tomi pidió una pausa y, por favor, intimidad en la entrevista y el retiro de varios de los oyentes y curiosos que se habían amontonado.

-¿Tenés pensado tocar en un teatro o en algún estadio?
-Sí, y llenarlos también. Sueño con tocar en el teatro Colonial, en el Gran Rex y en el Luna Park.

-¿Por qué esos tres lugares elegirías para presentar un show?
-Porque me gustan y, además, ahí cantaban Los Pimpinela.

escobaguitarra-¿Qué pensás que te va a pasar por la cabeza cuando subas por primera vez al escenario y toda la gente te esté esperando para escuchar tu voz y te aplauda al salir?
-Nada, no me va a pasar nada. Pimpinela no se pone a llorar. Cantan porque les gusta. Yo estoy muy seguro de mí. Igual, antes de tocar, subiría a limpiar el escenario…

-¿Por qué?
-Porque a los que vienen a ver no les gustaría que esté sucio.

-Teniendo en cuenta que Los Pimpinela son una pareja…
-(Interrumpe) No. No son una pareja, son hermanos.

-Perdón. Teniendo en cuenta que Los Pimpinela son hermanos y son dos, ¿quién sería el que te acompañe a la hora de subir al escenario para cantar?
-No sería uno, serían muchos. Brian, Nicolás, Quiqui, Franco y todos los chicos de Fútbol Popular. Y además, invitaría al escenario a tocar la guitarra conmigo a los chicos de Guitarra.

Gran demostración de compañerismo y solidaridad con sus amigos y con sus vecinos de barrio que hacen Guitarra Popular.

-Generalmente, todos los artistas tienen una ropa especial para dar los conciertos, ¿cómo sería la vestimenta que elegiría Tomi a la hora de salir a cantar?
-Me vestiría con ropa negra. Un traje negro, medias negras y botas negras con una camisa blanca, como la remera del Fútbol Popular de Zavaleta.

-¿Cuánto saldría una entrada para ir a ver tu gran show?
-Ochenta pesos. Y si quieren que cante de nuevo hoy, me los pagan ahora.

-¿Y tenés pensado sacar un CD por estos días?
-Sí, el domingo que viene.

A la espera del gran acontecimiento que emociona al barrio y a toda Latinoamérica, Tomi pidió un corte final a la entrevista y, escondido detrás de su amigo de baja estatura quien lo presenta, se despidió cantando otro acústico de su ya clásico “Olvídame y pega la vuelta” y, por supuesto, gratis.

Tomi autógrafo-Tomi, una sola cosa más y te dejamos ir, -le piden los presentes exteriorizando la inevitable fascinación hacia la revelación artística de la música romántica- ¿nos firmás un autógrafo, por favor?
-No firmo autógrafos, pero bueno… dame tu cuaderno.

Ahí se va eufórico y sonriente, entre la multitud, el nuevo ídolo de la música romántica, a cococho de uno de sus fans. Saludando a su público. Tirando besos. Creciendo, como todo Zavaleta.

Anuncios


Es la guitarra de Cristian by hastalavictoriasiempre
14 agosto 2008, 3:57 pm
Filed under: Entrevistas

Con un compromiso que renueva semana a semana, Cristian no es del todo Rolinga, ni del todo Metalero, ni del todo Cumbiero, ni del todo amante del virtuosismo clásico, quizás no es nada de eso, o quizás es un poco de todo eso junto, porque no tiene problemas en que su guitarra sea una gran ensalada de sonidos. Con más ganas de expresar música que palabras, costó tres intentos hacerle una entrevista para que contara su experiencia con las seis cuerdas.

1er. INTENTO:

– ¿Hace cuánto que venís, Cristian?

– Hace un año.

– ¿Venís desde siempre?

– Sí, algunos se fueron, otros se sumaron.

– Y vos te quedaste…

– Si, me quedé.

– ¿Y trajiste compañeros nuevos?

– Si, traje dos que son compañeros de escuela.

– ¿Cómo se llaman?

– Flavio y José.

– ¿Qué te parece que tiene de bueno venir acá a guitarra, qué es lo que más te gusta de venir?

– Tocar, tocar la guitarra, me pone… me pone bien, me relaja…

– ¿Qué más querés contar del taller?

– Nada., no sé…

– ¿Te gustaría que vinieran más chicos del barrio? ¿Creés que se pueden enganchar?

– Sí… si a ellos les gusta.

– ¿Y si vos no estuvieras acá tocando la guitarra, que estarías haciendo?

– No sé, quizá estudiando, o capaz haciendo cualquiera.

– Pero estás acá en el taller porque te gusta…

– Sí, para pasar el tiempo…

– Bueno qué más, contá lo que quieras del taller

– Que si no estuviese acá estaría haciendo otra cosa, y que me gusta porque me entretiene, no me aburro…

– ¿Y las canciones que tocan, las eligen entre todos?

– Si.

– ¿Qué tocan?

– Soda Stereo, Intoxicados, Rata Blanca, rock nacional en sí…. (la entrevista se corta de golpe, se escuchan ruidos en el cassette).

  

(Silencio, alguien toca la música de “el padrino”).

(Todos cantan una de attaque77… “…más, dame un poco más, quiero intoxicarme en vos… arrancacorazones…”).

(Risas).

(Sonó, sonó, sonó, ¡me llaman del bar de moe!).

(Oscar tocando “la cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminarr”).

(Noche de paz, noche de amoooorr).

(Cristian arpegiando como loco).

(Alguien toca la intro de Campanas en la noche, de Los tipitos).

(Ari se apodera del grabador para cantar una canción de amor –no parece el mismo Ari de siempre).

(Gritos, risas).

 

2do. INTENTO:

 

– ¡Ah pero está grabandooouuuu! ¡jajaja!

– ¿Pero por qué venís a guitarra?

– Porque quiero, porque me gusta

– ¿Qué te gusta de guitarra?

– La música, escuchar música, no sé…

– ¿Qué encontrás acá de bueno?

– Encuentro gente, ¡ja!, no sé…

(Se entromete otro Cristian a la entrevista, protagonista de Fútbol popular y Murga popular, y la entrevista original cesa unos segundos).

– ¿Qué querés decirnos?

– No, decime algo vos, preguntame, dale, dale, decime.

– No, ¡vos quisiste hablar! bueeeh… acá nos va a contar su experiencia con la Murga y el Fútbol Popular el señor Cristian… ¿Qué tiene para decir?

(Automáticamente se calza el personaje que más le gusta interpretar) A mí me gusta la murga, re piola ahí, y me ve toda la gente y dice “mira ese pibe como toca, re piola, dice”, jajajaja.

– Bueno volvamos al otro Cristian (La entrevista vuelve el eje a Cristian-guitarra). ¿Cuántos años tenés?

– 15 años.

– ¿Y qué otras actividades haces además de guitarra?

– Juego a la pelota… Mmm, no sé… nada más… estudio…

(Nuevamente la entrevista se corta, ruidos  en el casette).

  

3er. INTENTO:

 

– A ver, Cristian, ¿cómo fue que viniste la primera vez? ¿Qué pasó?
– Estaba acá, tomando el té en el comedor, y vi que había un cartelito que decía “Taller de guitarra”.
– ¿Y qué pasó?

– Y fui primero para boludear, porque pensé que no me gustaba, pero me senté y me dieron una guitarra y…

– ¿Y te gustó?

– Y sí, me gustó y empecé a venir.

– ¿Hace cuánto tiempo venís? ¿Te acordás?

– Si, desde el año pasado, en enero creo que era.

– ¿Y estos chicos que trajiste de dónde los conoces?

– De la escuela. Una vez  conté que iba a guitarra y uno me dijo que iba a bajarse música de Internet. Ahí le pregunte si tocaba la guitarra, y lo invité a un taller que había en un comedor de Zavaleta

– ¿Son del barrio ellos?

– Si, son de acá de la villa 21.

– ¿Y vos a qué escuela vas?

– A la “Libertad”, que queda en Santa Magdalena e Iriarte, es un colegio técnico.

– ¿O sea que vas a un colegio que no tiene nada que ver con música, nunca te enseñaron nada musical ni artístico?

– No, lo único que tuvimos fue la materia música, pero en la primaria. Yo siempre cantaba y me sacaba 10, pero no teníamos guitarra.

 

– ¿¡O sea que no sabías lo que era una cuerda, ni un traste, nada!?  (sí, todo eso que sabe lo aprendió en un año)

– En la escuela había un piano y un tambor creo, pero la primera vez que toqué una guitarra fue acá

– Sabemos que hay veces que te quedas a cargo del taller…

– Si, aunque yo también aprendo. Acá tocamos punteos, arpegios, rasgueos, y los chicos me enseñaron otras cosas también.

– ¿Y te gusta enseñar?

– A veces si, a veces no. Cuando está tranquilo el comedor, cuando no hay muchos pibes gritando, me gusta.

– ¿Es una cuestión de concentración?

– Sí.

– ¿Qué música te gusta?

– De todo, rock nacional, Los Tipitos, La Renga… ¿qué másss? ¡Ah! toco clásico, bossa nova, cumbia… A ellos (José y Flavio) les gusta más que nada el rock nacional (se escucha de fondo “…Ay amorrrrrr divino, pronto tienes que volver….”)

– Así que tocás hasta bossa nova. ¿Qué te gusta de ese estilo?

– Me gusta porque tiene muchaaaa… Mmm, no sé, suena re bien, suena raro, es música brasileña. La música paraguaya también me gusta, y es diferente también. Ahora bien no me acuerdo quién toca música paraguaya pero es diferente, está bueno.

– ¿Y practicás mucho?

– Al principio no tenía guitarra, pero practicaba con las de acá. Después mi papá vio que me interesaba, que venía todos los miércoles y me compró una. Yo antes todos los miércoles a esta hora me ponía a dormir, y no hacia nada, jaja. Ya hace un año y pico que vengo y falté pocas veces…

– ¿Y qué querés aprender ahora? ¿Cuál es tu objetivo?

– Quiero aprender a tocar canciones de Aventura, es pura guitarra acústica. Me voy a fijar si puedo conseguir los acordes, porque ellos (Flavio y José) van a electrónica y se bajan acordes.

– ¿Electrónica es una parte de tu colegio?

– Si, una parte donde hay computadoras, pero a mí ya me prohibieron la entrada porque estaba aburrido y me puse a jugar con la compu, pero no creo que me reconozcan si voy, jajaja.

– Bueno Cristian, ¿Te gustaría agregar algo mas?

– No, ya está che (¡No se abusen!)

(De fondo se escucha a Flavio y a José cantando “Hasta dóoonde llegarée, difícil de creer…”). 

 



De Zavaleta, para Zavaleta by hastalavictoriasiempre
17 julio 2008, 6:11 pm
Filed under: Entrevistas

 

 

Seba, el terrible, solía llegar media hora tarde al fútbol de los domingos. Se metía de prepo en la cancha y, cuando se aburría, dejaba de tirar caños, para tirar piedras. Horacio era chiquito. Caía puntual, junto a su hermanita, y a los diez minutos de entrenamiento, ya estaba enojado por algún motivo. Franco era tranquilo y no hablaba mucho. Bajo los rayos de sol o los rayos de lluvia, estaba ahí, siempre. Matías se asomaba como posible referente de un montón de chicos, que se asomaban como posible equipo, social y deportivo. Su presencia ya pesaba, y su ausencia también. Alan, en cambio, no faltaba nunca, pero de vez en cuando se encaprichaba. Se empacaba, como un bebé.

A veces, había domingos de mucho fútbol y poca charla. Otras, alta charla y bajo fútbol. Una semana, por qué nos juntamos. Otra, por qué nos peleamos. Un entrenamiento, compromiso. Otro, compró misa. Poco a poco, el ritual de pensar a Zavaleta trabajando en equipo, conociéndonos desde pibes y con la excusa del fútbol, empezó a ser una realidad cada vez menos vulnerable a los antojos del azar, el clima o las manos ajenas al barrio. De los encuentros para conocernos, salieron reglas para divertirnos, y de ahí, nació una identidad, el Fútbol Popular de Zavaleta.  

La camiseta es rayada, blanca y negra, “porque somos blancos y negros”, como argumentó el coreano a los 8 años, hoy arquero de Infantiles, a los 11. Y el escudo, “tiene las franjas y las iniciales”, como lo pintó Eliseo a los 9 años, hoy volante de Cadetes, a los 12. Sin interrumpir jamás la propuesta de encontrarnos a jugar y pensar, para seguir buscando soluciones consensuadas, adentro y afuera de la cancha, llegó el mar, llegaron los amigos, llegaron las pelotas, y llegó el 2008.

 

 

 

Hoy se puede pasar, de lunes a viernes, o cualquier domingo, por la canchita de Iriarte y Zavaleta, para conocer cómo sigue esta historia. Todos los días, hay entrenamiento. Y Seba, el terrible, terriblemente comprometido, es ahora entrenador de Mini: “Los chiquitos no se cansan nunca, es increíble, pero me gusta ir cada lunes a entrenarlos. Y los domingos ya me levanto solo, a las 9”. Horacio, también devenido entrenador de Mini, pero abocado los días jueves, ha crecido y ya sólo se enoja si no se respetan las reglas de juego.  “Yo pienso que nuestros compañeros nos eligieron porque nos vieron responsables para ocupar este lugar. El equipo creció mucho en todo este tiempo, porque antes no éramos tan solidarios entre nosotros. Capaz andábamos unos por allá, otros por acá… Y hoy estamos mucho mejor, más tiempo juntos”.

También Alan cambió sus días, desde aquellos domingos de capricho, y el que se empaca ahora es su bebé. Ni bien llegado de trabajar, pasa por casa para verlo, y sale corriendo para la canchita, donde lo esperan muchos pibes más, de Infantiles y Cadetes. “Me vienen buscar si no llego temprano… Y aunque la práctica de los miércoles empieza a las seis, capaz me tocan timbre a las cinco, pero me gusta esto, porque acá me distiendo. Me parece que los chicos nos eligieron como entrenadores a nosotros porque somos responsables y le ponemos ganas, para unir más a todos. Hace mucho éramos diez, y hoy somos más de cien. No alcanzan las canchas… Antes nos agarrábamos a las piñas y ahora nada que ver. Ya nos damos cuenta… Día a día vamos creciendo más, y de una forma u otra somos un equipo. No da para pelear entre nosotros”.

Físicamente, Mati cambió poco y sigue siendo tan referente de sus compañeros como lo era cuatro años atrás. Lo que cambió fue su compromiso. “¿Qué puedo decir? Me enorgullece ser parte de todo esto, como entrenador de Juveniles los viernes, además de ser jugador de Mayores. Poco a poco, va creciendo todo… La cantidad de pibes, los entrenamientos, los materiales, las jornadas. Y en la liga hay otros equipazos por suerte, muy buena gente”.

Franco todavía habla poco. Nada para hacer enemigos. Mucho más para hacer amigos. Y bajo el rayo que sea, sigue firme ahí, como el primer día. “Voy contento a entrenar a los Mayores”, dice, pero Mati completa la información: “Contento no, va con tremenda cara de feliz cumpleaños”. Y entonces Franquito asiente, y remarca que “cuando empezamos, éramos poquitos, y ahora los martes a las siete ya somos una banda esperando para arrancar. Hay muchos que están desde las seis y media. Una emoción tienen…”.

Cada domingo, a las 10 de la mañana, el Fútbol Popular de Zavaleta se junta a desayunar, en la canchita de Iriarte. Y a las 11, hay entrenamiento de todas las categorías, como siempre. “Lo que nos falta, es invitar a más chicas, para que esto sea cada vez más grande y nos reconozcan todo lo que estamos haciendo”, dice Matías, en reunión de entrenadores. “Sí, porque al físico le estamos dando duro –aclara Franco-. Esta semana, nos matamos corriendo”. Horacio, cada vez menos chiquito, los mira y deja gotear eso que poco a poco se va chorreando por las línea de fondo en la vieja canchita de Zavaleta, junto a la parada del 70: “Ojalá, acá, podamos hacer un club”.

 

 

Un club deportivo, siempre es social. Si caben dudas, Alan las barre: “De muy chiquitos, habíamos sido campeones en un par de torneos que jugamos y algunos nos conocimos así, escuchando a algún adulto que nos recomendaba no caer en la droga, porque era malo. Pero después fuimos creciendo, y quizá vemos a alguno de los que decía eso, vendiéndola en el barrio. Entonces, es como que te mienten, y después a los pibes les cuesta confiar”.

Matías, Franco, Alan, Seba y Horacio son pibes, referentes del Fútbol Popular de Zavaleta, por el respeto que se ganaron en un potrero, jugando y haciendo jugar. Referentes del barrio, por la legitimidad que se ganan día a día, confiando y haciendo confiar.

 



Diferentes Vistas, entre by Pablo Lisotto
26 septiembre 2006, 6:40 pm
Filed under: Entrevistas

En esta sección encontrarán entrevistas de todo tipo. A deportistas famosos, a personajes de la farándula, a socios de La Poderosa, a gente del barrio… En este caso, como en muchos otros que vendrán a futuro, entrevistador y protagonista tienen un punto en común: ambos son de Zavaleta, amigos entre sí y compañeros en el equipo de fútbol popular.

tati-y-nico

Después de la breve introducción, a continuación va la nota que Nico, de 12 años, le hizo a Tatiana, una princesita tan dulce y cariñosa fuera de la cancha como talentosa y valiente adentro, que aquí habla de su vida y del fútbol popular.

-¿Cómo te llamás?
-Tatiana Sabán.

-¿Cuantos años tenés?
-12.

-¿A qué colegio vas?
-A la número diez, que queda acá cerca y le pusieron de nombre Zavaleta.

-¿Tenés hermanos?
-Sí, ocho.

-¿Vos sos la más chica?
-No, hay dos abajo mío.

-¿Cómo se llaman?
-¡¿Todos?!

-Sí, jaja
-De la más chica al más grande, vienen Candela, Claudia, yo, Horacio, Flavia, Sandra, Romina, Johana y Jonathan.

-¿Y tus padres?
-Claudia y Miguel.

-¿Jugás con algún pariente en el equipo?
-Sí, con Horacio, mi hermano.

-¿Los varones te pasan la pelota como a uno más del equipo?
-Por suerte sí.

-¿Qué es lo más te gusta de este fútbol?
-Que jugamos entre todos.

-¿Es muy diferente al fútbol común?
-Por eso me gusta, porque es distinto.