La Poderosa


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12 septiembre 2009, 3:40 pm
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Espacio no disponible para publicidad by hastalavictoriasiempre
7 enero 2009, 1:30 pm
Filed under: Batalla de ideas

* A la memoria de Rodolfo Walsh.

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Tal vez sea la irrigación inagotable de su sangre la que nos hace poner colorados cuando nos preguntamos qué ceder y qué no, revisando nuestras ilimitadas limitaciones, nuestros temibles miedos, nuestras fuertes debilidades, nuestros tiempos de apatía globalizada. La historia nos enseñó que no se negocia el derecho a pensar y la libertad de decir. Por la lucha de Rodolfo Walsh, por su Carta Abierta a la Junta, por su vida, por su muerte, y por la de tantos compañeros más, seguimos levantando unidos cada día, con fuerza y humildad, todos nuestros puños, todas nuestras biromes.

Desde La Poderosa, creemos en la viabilidad y en la necesidad de desarrollar hoy, en esta coyuntura, una estrategia política que permita la articulación entre diferentes actores, de diversas clases, credos, razas, partidos e ideas, dentro de un mismo movimiento, a fines de la transformación social que soñamos, no apostando ingenua o erróneamente a la unidad de posturas antagónicas, sino rompiendo viejas paredes entre vecinos de una misma ilusión. Intentamos sembrar semillas para ese frente común y para seguir eligiendo, con todos esos compañeros, el mejor camino rumbo al desarrollo de nuestros pueblos, robándoles espacios a quienes defienden lo indefendible y dándoles pelea en todos los terrenos posibles, desde los medios de comunicación, desde la organización comunitaria, desde la educación popular y desde cada lugar que cada miembro de La Poderosa ocupa en el mundo.

 

walsh2Somos militantes abiertos a la integración de personas y de organizaciones sociales, con el fin de construir la mayor fuerza, para la mejor estrategia, aunque el recorrido tal vez implique ceder algún fin inmediato, para un fin mucho mayor. Creemos en eso, y nos esforzamos por ser objetivos y estratégicos a la hora de quitarle recursos al sistema que combatimos, pero asimismo nos partimos la cabeza intentando conocer la estrategia de quienes apuestan a lo contrario, en cada una de sus expresiones. ¿Por qué pone plata en emprendimientos sociales de Latinoamérica una entidad financiera suiza cuyo apoderado es uno de los hombres más acaudalados del mundo? “Para fortalecer a la región, apoyando líderes”, dirán.  ¿Y cuándo aceptaron las tierras mapuches concedidas por la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, no les interesaba el fortalecimiento de la región? Parece que no, y ahora sí, según afirman los ‘embajadores’ de la beneficencia publicitaria, los privatizadores del fervor revolucionario, los representantes de las entidades que arman redes “sociales” con una plasticola de puros estímulos materiales, contratando “Líderes-socios”, que muchas veces resultan líderes de muchos y socios de pocos; líderes por izquierda y socios de derecha; líderes de clamores populares que terminan diluidos en convenios comerciales.

 

walsh8Entonces, pareciera que debemos abrir los brazos y recibir todos los recursos, que vienen muy bien para ayudar, entre otras cosas, a la lucha de los pueblos originarios. ¿Qué, no? Muy bien, supongamos que muy bien. Supongamos que los tomamos, para construir educación popular y fortalecer, de verdad, o sea de abajo hacia arriba, o sea desde las propias comunidades, a Latinoamérica toda. Y supongamos que, entonces, elegimos no chocar de frente con alguna empresa de asistencialismo internacionalista, sino tener un diálogo en el cual podamos acordar que se acercará el financiamiento para desarrollar nuestros proyectos, que a fin último, presuponen la demolición de la piedra fundacional de esos mismos financiadores, así se hayan enriquecido un poco más entre tanto lavaje de dinero y extensiones impositivas, disueltas en el campo social. Excelente, tema cerrado. ¿Tema cerrado?

No, el tema ahí empieza, justo ahí, donde nos quedamos sin respuesta para comprender la intencionalidad benéfica de quienes saquearon la región, justo ahí, el sistema que eligen los deja en evidencia, una vez más. Porque resulta que ellos, “para fortalecer la región”, necesitan que nosotros los nombremos como artífices de la idea y salvadores de la humanidad. Y necesitan el permiso para venderse como protagonistas de una transformación que por esa vía será siempre ficticia. Y necesitan que nos callemos en los medios de comunicación, como si continuáramos en los tiempos de Pinochet y de Videla, en los años que los convirtieron en financiadores de hoy. Y promueven que les contemos a los chicos cómo saquearon Latinoamérica, mediante militantes rentados por su financiamiento, pero necesitan que miremos para otro lado cuando caigan gotas de sangre de las venas que ellos abrieron en América Latina.

 

walsh4¿Somos estratégicos? Sí, somos estratégicos si les decimos a los financiadores lo que ellos quieren escuchar, en una reunión a puertas cerradas, o en una conversación por teléfono. Ahora, si decimos lo que ellos quieren escuchar, sobre ellos mismos y sobre los grandes organismos que los protegen, en los medios masivos de comunicación, y además defendemos sus intereses, y además atentamos contra la libertad de expresión, más que estratégicos, somos víctimas de la dependencia económica y política en la que nos han sumergido, para obligarnos ahora a ser militantes funcionales a su estrategia, que nada tiene que ver con ningún “fortalecimiento”, sino con el pago en cómodas cuotas del silencio de las organizaciones sociales y la impunidad que les da la opinión pública alienada. Por eso, entendemos a quienes optan por cubrir necesidades de los pibes y de los pueblos, asumiendo ese costo, pero desde La Poderosa contribuimos a la lucha desde otro lugar, con nuestro trabajo en diferentes medios, sin relegar nunca la libertad de prensa, de decir, de señalar, de denunciar, a todos los que intentan apropiarse de la fuerza que nace en las bases, a todos los que pretenden comprar la lucha popular, nuestra lucha.

Si esa jugada perversa que han reiterado hasta el hartazgo tantos pseudobenefactores multinacionales no es un denominador común de todos y, en algún caso, la financiación de los máximos beneficiarios del sistema a un emprendimiento social responde verdaderamente a la búsqueda de una transformación, seguramente esa iniciativa se empalmará sin temores a un movimiento en el que todas las personas y entidades que lo hacen posible eligen participar desde una misma estrategia, que pretende entre otras cosas abolir para siempre la lógica punteril que está desangrando a nuestros pueblos. Sobre esta moto, todos andamos anónimos y voluntarios, sin publicidad, ni nombres propios de por medio.

 

walsh7Con el silencio como moneda de trueque, se podrían pagar nuevos y grandes proyectos sociales, políticos y comunitarios, pero de qué serviría contarles a los pibes en las aulas y en los barrios la historia del saqueo que sufrimos, si al mismo tiempo todas las organizaciones sociales estuviéramos contribuyendo a que el puñado de enriquecidos por el genocidio y el neoliberalismo consolidara su posición frente al mundo, por los medios masivos de alcance ilimitado, desparramando que en realidad son sus monedas extranjeras y no tantas manos latinas las que están reconstruyendo la historia. No parece buen negocio ofrecer semejante plataforma publicitaria e infame al módico costo de un mínimo porcentaje del inmenso caudal de dinero que han recaudado de estas mismas tierras, con este magnífico sistema criminal, que les ha permitido crecer mediante la idiotización comunicacional, la explotación de la mujer y el hombre, la destrucción de la tierra, la perpetuidad del analfabetismo, la exclusión de la mayoría y las violaciones absolutas a todas las libertades. Entre estas libertades, sin duda, está la de prensa, pero la libertad de prensa entendida como parte necesaria para que se cumpla el derecho a la información y a la comunicación, y no como una reducción de tales derechos, necesarios para que una sociedad tome sus propias decisiones de manera realmente democrática, ni como paso previo a la siguiente reducción, la libertad de empresa, que consiste en que sólo tengan libertad de expresión y de prensa los que tienen los medios para hacerlo: los dueños de la comunicación masiva, de las máquinas expendedoras de alienación.

 

walsh6Nosotros no tenemos ni un gajo de las pelotas de Rodolfo Walsh, que el último 9 de enero cumplió 82 años de eternidad, pero somos jóvenes rebeldes, de todas las edades, que todavía queremos combatir a los fabricadores de la opinión suicida.

Sabemos que se hace ardua la pelea desde los imprescindibles e invalorables esfuerzos de los medios alternativos, pero mucho más difícil será si los militantes sociales no usufructuamos los espacios fértiles de los medios masivos y la voluntad de los compañeros que ganan metros en diferentes plataformas de la comunicación, empujando en pos de una transformación verdadera, sin aceptar volverse funcionales a los intereses de quienes gobiernan sobre todos los demás intereses.

Desde La Poderosa, hoy se pelean y se aprovechan espacios de difusión en medios alternativos y en otros masivos, que simbolizan el monopolio de la comunicación, como trincheras de pensamiento y de expresión, de nuestras ideas y nuestra construcción, porque somos un colectivo conformado por personas que viven o murieron por una revolución, que nada tiene que ver con el escenario montado por los que todavía creen que las palabras se pueden comprar y las ideas se pueden matar.

 

 



¿Por qué somos anónimos? by Pablo Lisotto
15 marzo 2007, 1:20 pm
Filed under: Batalla de ideas

Anonimo

Si llegó hasta acá, buscando la sección: “¿Quiénes somos?”, llegó a destino, pero no busque nombres porque no los va encontrar. Ni el suyo, ni el mío, ni el de ninguno de los que vamos por la vida arriba de esta moto. Y no es casualidad, ni capricho, es producto de muchas reuniones semanales, en las que vivimos hablando de dos caminos que soñamos para construir una América Latina bien latinoamericana: la transformación externa y la transformación interna, que en realidad son una sola, pero eso viene después.

La primera pretende modificar la realidad de los barrios marginales, desde los propios barrios, a donde intentamos acercar las herramientas que debería acercar el estado para que los referentes de la comunidad, que entienden la diversidad cultural de su región, y nadie más, puedan comandar un proceso de crecimiento genuino y la recuperación de todo lo que poco a poco, o gobierno a gobierno, nos han ido robando.

La otra, la transformación interna, sí está comandada por nosotros, esencialmente porque tiene como único fin, modificarnos a nosotros. Si no aparecen nombres propios de los voluntarios en esta página y nadie habla en nombre de La Poderosa en los medios de comunicación, no es casualidad.

Creemos fuertemente que debemos recuperar el campo y el concepto de “poder” y “política”, porque sabemos que desde ahí nacerá la nueva historia, pero mientras tanto, combatimos desde afuera a la “política” de ellos, al “poder”, de ellos, a la democracia con hambre, analfabetismo y mortalidad infantil. Juntos entendimos que existe una brecha por estos tiempos para construir conciencia y trabajar en la educación popular desde la militancia no partidaria.

Por eso, dedicamos nuestra vida a la lucha desde una ONG, que fomenta como condición de todos sus miembros, el anonimato. Así, va creciendo este movimiento, entre el trabajo en los barrios y las reflexiones colectivas, abiertas y semanales. Así, somos cada vez más los arremangados o los que aceptan acompañar este sueño al menos con un aporte económico. Y así, también, vamos acumulando conciencia para vivir el presente, memoria para aprender del pasado y utopías para caminar al futuro.

Las posibilidades de sumarse como participante en las actividades de los barrios, unas u otras, están dispersas por esta página, o por los barrios en los que trabajamos. Y la propuesta de sumarse con una cuota, no sólo tiene como fin sustentar económicamente el avance de La Poderosa, sino magnificar la transformación interna. Quien hoy pone alguna moneda, mañana tal vez sienta la necesidad de conocer a los pibes. Y quien conoce a los pibes, ya pisó un barrio. Y quien pisó un barrio, ya no puede pensar que esta realidad es viable.

Sabemos que hay una coyuntura que invita a no pensar y también que muchos han quedado lejos de la derecha, por lo que nos dejó la dictadura y su política económica neoliberal extendida en los 90, y lejos de la izquierda, por lo que nunca nos contaron de tipos como el Che y el miserable final de 30 mil compañeros que eligieron ese camino. Por eso, entendemos que no es fácil convocar desde una bandera, o desde un partido históricamente vapuleado, en estos tiempos que nos toca ser jóvenes a nosotros. Y apuntamos a crecer desde ahí, desde acá, desde los barrios, uniéndonos, abrazándonos y mirando, mirando, mirando.

Nuestro anonimato no se trata de ocultarse, ya que cualquiera puede comunicarse con nosotros y, de hecho, lo estamos esperando. Se trata básicamente de protegernos de cualquier usurpación partidaria, religiosa o económica de un trabajo que es netamente colectivo y social. De hecho, al estar La Poderosa constituida por personas de diferentes credos, historias, culturas, etnias o nacionalidades, no resultaría sencillo encontrar a un vocero que pueda, en sus espontáneas declaraciones, representar a todos. Por lo tanto, elegimos escribir. Leemos, compartimos, discutimos, y levantamos todos juntos lo que queremos decir.

De ese modo, todos los miembros, militantes, organizaciones o instituciones que acompañan a La Poderosa, lo hacen desde un lugar anónimo, que a su vez apunta a romper con las motivaciones que muchas veces invitan a trabajar en un barrio más humilde que el nuestro, sea el que sea, esté donde esté. No queremos politiquerías, ni asistencialismo, ni beneficencia en los barrios, con muchas fotos y poco trabajo, ni queremos militantes de una organización social que sólo se sumen para contarlo, para brincar a una plataforma partidaria o para figurar en una lista de buena fe. No.

Buscamos la transformación social, de todas las capas, para que no haya más capas, ni nos puedan seguir vendiendo superhéroes. Hacía ahí vamos.