La Poderosa


¡Nació el fútbol popular! by Pablo Lisotto
20 agosto 2007, 2:49 pm
Filed under: La Poderosa en Buenos Aires

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Nervios por ahí, nervios por acá, nervios por todos lados. No era para menos. Después de tanto esperar, de tanto luchar y de tanto sentir, entró a la sala de parto el Fútbol Popular, para su primera prueba de fuego, de fueguitos.

La ansiedad de los casi 200 jugadoras y jugadores, se mezclaba en el aire con la adrenalina de los vecinos de una cooperativa, que por primera vez darían una charla de pasta base para chicos. Faltaban dos horas todavía para arrancar la primera jornada, pero los voluntarios empezaron a caer, bien tempranito, cerca de las 8.30 del sábado.

Madres inflando globos, militantes colgando banderas, vecinos organizando la comida y un congreso de cumpas estaban listo para emprender un nuevo viaje, hacia el horizonte de siempre.

No faltó compromiso, en el debut. Llegaron los equipos de Once, Zavaleta, Floresta, San Telmo, Barracas, Armadero, San Blas… Y desde las 10.30, con unas preciosas remeras preparadas como sorpresa por algunos compañeros, se empezaron a jugar los partidos de las cuatro categorías, tal como estaba pactado, Peques, Mafalda, Paturuzito y Clemente, en las cuatro canchas asignadas. En la quinta, al mismo tiempo, empezaba a pintarse el mural colectivo, mientras algunos esperaban su turno jugando el fútbol tenis en la canchita de recreación, y otros tantos participaban de las rondas en los salones cerrados, para hablar de cómo golear al paco y de cómo cuidarnos del SIDA.

Corría la pelota en todas las canchas y la experiencia de las primeras mediaciones, sin puntos como premio a los valores, fueron enriquecedoras. Se eligieron las reglas, se respetaron, se discutieron y, una vez más, no hizo falta referí. Entonces sí, ¡llegó la hora de comer!

Silennncio en todas las canchas. Sentaditos algunos, parados otros, charlando la mayoría, se fueron las viandas que se consiguieron para todos los pibes, con el esfuerzo comunitario. Y el momento de paz sirvió para el cruce de miradas entre todos los que venían soñando esta utopía…. Compañeros de diferentes barrios, de diferentes historias, de diferentes organizaciones, unidos ahí. Y también, La Poderosa, más unida que nunca, participando de este sueño colectivo y defendiendo una vez más que la única lucha que se pierde es la que se abandona.

Segundos después, ese mismo silencio sirvió para cruzar miradas con las decenas de voluntarios que se acercaron, incluso de otros países, para sumarse a este movimiento. Venía empujando un lagrimón, pero no había tiempo. El propósito era que todos los chicos, de todos los barrios y de todas las categorías, jugaran al menos dos partidos, y pudieran disfrutar de las demás actividades artísticas.

Con la panza llena entonces, llegó la tarde, y la hora de retomar el fixture. Pero también llegó el teatro. Un grupo de compañeros improvisadores se animaron a volar al aire libre, mientras varios títeres conversaban en un salón y una obra de teatro nacía en otro, en paralelo al fútbol. Siempre, desde la educación popular.

Los voluntarios, las pibas y los pibes que hicieron posible la fiesta deportiva y cultural empezaron a despedirse a media tarde, cuando los micros tocaban bocina y la bolsa de nervios acumulados empezaba a chorrearse por la espalda. Fue entonces que terminó la jornada histórica, la primera del largo camino a la utopía que recorrerá eternamente el Fútbol Popular.



El fútbol, a sol y sombra by Pablo Lisotto
19 agosto 2007, 2:53 pm
Filed under: La Poderosa en Buenos Aires

elfutbolasolysombra.jpgDe la primera jornada de fútbol popular, quedaron anécdotas, aprendizajes, sonrisas, recuerdos, goleadas, abrazos, amigos y una utopía gigante, que se aleja a cada paso que damos, para que nunca dejemos de caminar, como nos enseñó Galeano. Pero también, entre tanto, la jornada dejó poesía. Ahí, bajo la autopista, mientras 200 chicos disfrutaban la primera jornada de Fútbol Popular, otro chico paría estos versos.

El futuro llegó y los autos vuelan.

Allí están, pasando por arriba.

Todos van a un lugar, que no es un destino, y muchos con apuro.

Autos son pero también camiones, camionetas, motos.

Motores. Máquinas.

Hay humanidades sobre ellos, pero ya pasaron, ya se fueron de este cielo tan mentirosamente gris.

En su paso, que no son sus pasos, sólo reparan en algunas arterias.

Otras, ignoradas acá abajo, siguen sangrando sus caminos.

Orgullosas de su verbo, combaten la muerte con la misma espada que la nombra.

Sangre, antes de ser muerte siempre, es vida.

Sangre somos.

Y también por eso a veces mala sangre.

Pero si no ciego, el futuro si tuerto va pero no ve.

Doblemano no es lo mismo que dos manos dándose.

Veloces, los autos vuelan, velan.

Pero abajo, donde sangra, sólo son ruido y sombras.

Y a veces ni eso.

Abajo, donde sangra, se corre para poder caminar.

El espacio no es el cielo, sino éste.

Y la luna no es singular ni está allá arriba, aunque a veces sí se cuelgue en un ángulo.

El futuro no quiere que entre el sol, que igual cuela unos brazos para ver cómo lo dibujaron.



Atención, zona de construcción by Pablo Lisotto
14 agosto 2007, 2:57 pm
Filed under: La Poderosa en Buenos Aires

atencionzonadeconstruccion

Desde hace tres años, en el comedor de Nelly, en Iriarte y Zavaleta, La Poderosa trabaja día a día con diferentes espacios de contención, esfuerzo, dedicación y construcción colectiva, entre todos los vecinos y voluntarios, que se suman a empujar con nuestros pibes. En esta sección, se actualizan los horarios y días de los talleres que están en vigencia, para que puedan acercarse nuevos compañeros y para que vengan a conocer el trabajo comunitario que late en el comedor, en cualquier momento.

*TALLER DE APOYO ESCOLAR:
Miércoles de 16 a 19.

Para darle una mano a las seños y los papis, y acompañar el seguimiento de los objetivos curriculares de la escuela, dos veces por semana se suman amigos voluntarios para revisar con los chicos los contenidos que presentan dificultades, para brindar el apoyo necesario y evitar retrasos en el colegio, o deserciones.
Acá, todos ponemos el hombro, y en especial los chicos, que se acercan a colaborar con los más chicos.

*TALLER DE GUITARRA:
Miércoles de 18 a 20.

Todos los guitarreros pueden sumarse a las clases de los miércoles, para estimular su placer por la música. La principal dificultad para avanzar en este sentido, pasa por la cantidad de guitarras que tenemos a disposición, por lo cual serán muy bienvenidas aquellas que estén en desuso, y aquí quedarías afónicas.

*ESPACIO DE ARTE:
Jueves de 16.30 a 19.

Cada jueves, durante dos horas nos dedicamos a jugar. Cantamos, dibujamos, bailamos, inventamos cuentos, charlamos… A través de este espacio, aprendemos que se pueden incorporar muchos conocimientos, incluso con el espíritu de recreo, y a través de las propias experiencias e inquietudes de los más chiquitos.
En este espacio se intenta pensar estrategias que permitan reflexionar, y pensarse de manera autónoma y creativa, para transformar la propia realidad.

*FUTBOL POPULAR:
Lunes y jueves, de 18 a 19.30 (de 6 a 8 años); miércoles, de 18 a 20 (de 9 a 12 años); martes y viernes, de 19 a 21 (de 13 a 18 años).  Domingos, de 10 a 13 (todas las edades).

¡Chicas y chicos! En este espacio aprendemos a compartir, a ser solidarios, a divertirnos, a jugar limpio, a ver compañeros y no rivales, a hacernos cargo de nuestras propias reglas y a respetarnos, para fortalecer a nuestros barrios.
El Fútbol Popular es una herramienta fundamental del proceso que desarrolla Zavaleta, con los más chicos y los no tanto, acompañados de padres, hermanos, vecinos y muchos enamorados de esta faceta del deporte más popular de los barrios.

*TALLER DE MURGA POPULAR:
Domingo, de 16 a 18.

A poner el cuerpo por el barrio, con el barrio, para el barrio. Acá nos divertimos en ronda, al modo del Fútbol Popular, pero con música y baile, de por medio. Tocamos, saltamos, cantamos, componemos y nos reímos, sobre todo, nos reímos. Se pueden hacer juegos, para compartir técnicas de baile mientras nos divertimos. Se pueden hacer pasos, para compartir con todos los demás compañeros. Se pueden hacer canciones. Se pueden hacer espectáculos. Y lo mejor de todo, se pueden hacer amigos.

*TALLER DE PERIODISMO Y FOTOGRAFIA:

En el segundo semestre de este año nacerá el taller de periodismo y fotografía austera. El objetivo es poder brindarles a los chicos herramientas que sirvan de disparador para generar inquietudes y estimulación, a través de nuevos conocimientos y conceptos, pero principalmente, a través de los trabajos que ellos mismos puedan a realizar. Pronto, veremos los resultados en la página de La Poderosa, y en una revista que dará qué leer.

Si vos también querés participar de los talleres, o tenés ideas para crear uno nuevo, no dudes en comunicarte con nosotros: lapoderosaong@hotmail.com



La tierra, para quien la trabaja by Pablo Lisotto
4 agosto 2007, 3:07 pm
Filed under: Trabajo Voluntario

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Demasiados años pasaron dándole vida a ese suelo, como para que ahora quisieran deforestarlo de arcos, de redes, de caños, de gambetas, de alegría, de pibes. Las nuevas viviendas, sobre Iriarte, le fueron haciendo sombra al histórico potrero de los pibes de Zavaleta, pero la amenaza de que plantaran un edificio, justo ahí, caducó… No será posible, a no ser que acepten dejar la canchita en la planta baja.

Después de la entrega simbólica de las llaves de los nuevos departamentos, realizada por el propio Jefe de Gobierno, ante los medios y en la previa de las elecciones que perdería, un sorpresivo imprevisto retrasa ahora la entrega de las viviendas construidas justo enfrente de la cancha y el comedor. Pero por si fuera poco, en la más lógica y pacífica de las manifestaciones, no ya para pedir pan y trabajo, sino para pedir coherencia, justo ahí, se reprimió a los vecinos, y también a los pibes.

Más tarde que temprano, pero seguramente pronto, se urbanizará una parte de Zavaleta, y algunas tiras ya no estarán donde están, según los planes del Gobierno de la Ciudad. La canchita, en cambio, sí estará donde está, según los planes de los vecinos. Por eso, el domingo 19 de agosto hubo jornada de trabajo voluntario en el barrio.

Todas las categorías del Fútbol Popular de Zavaleta se arremangaron y tomaron las palas, las escobas y los rastrillos, para empezar a arreglar el potrero. Como defensa del derecho de los pibes a jugar al aire libre, se inició entonces la cirugía estética de un espacio público que no van a extirpar.

Se levantaron algunas viejas alfombras, a la cuenta de tres, con brazos gordos, brazos flacos, brazos peludos y bracitos, y se taparon por fin viejos y grandes pozos, mientras otros cavaron las lomitas de los laterales, y otros tantos emparejaron los desniveles del suelo.

Así empezó la obra voluntaria y comunitaria, que seguirá el próximo domingo 2 de septiembre, desde las 12 del mediodía. Para entonces, se necesita: polvo de ladrillo, transporte para trasladarlo, tierra, pintura blanca, ladrillos, cemento, caños para el soporte trasero de los arcos, goma espuma para cubrir un poste de luz, y muchas, pero muchas manos.



Teorías Claudiescas (1ª entrega) by Pablo Lisotto
4 agosto 2007, 3:01 pm
Filed under: Grandes pensadores

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Claudio no mide ni un metro y vive en un barrio bajo de la ciudad de Buenos Aires. Está al sur en los mapas, pero sobre todo es un barrio petiso económicamente. Hace unos meses los padres de Claudio le compraron a él y a sus hermanos mayores una computadora que lo lleva a mundos muy violentos y mucho menos reales que esa villa.

Como a su hermano y su hermana, le gusta jugar al fútbol, pero los más grandes siempre se quejan porque él suele distraerse con un caminito de hormigas, un palito con forma de perro o una piedra violácea.

Igual que deja pasar un partido alrededor suyo por alguna nueva maravilla descubierta, sin preocuparse por el resultado, a veces deja que los mundos virtuales de los que entra y sale resuelvan sus conflictos sin su intervención y se pone a jugar sólo con sus manos. En la casilla, la luz es tenue y sabe que sus sombras se ven más claras del otro lado de la puerta. Se diría que es la calle pero en realidad le dicen tira o pasillo. Ahí sí, con la ayuda del sol hace que sus manos dibujen en el piso formas de animales que le enseñaron a hacer en el jardín y otras que no le enseñaron. Algunas, incluso, son animales sólo para él y no se clasifican en mamíferos, ovíparos u ovulíparos, ni en ninguna otra fea palabra terminada en -ros. Eso sucede hasta que pasa una nube y esa figura en el piso desaparece. Las manos se siguen moviendo y Claudio no se desespera. Tal vez imagina sus sombras. Cuando la nube termina de taparle el sol, recién ahí se altera. Se concentra más en sus manos, sonríe y se emociona: “¡Ahí sale la sombra!”.