La Poderosa


Una pinturita
11 Septiembre 2007, 12:14 pm
Archivado en: Trabajo Voluntario

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No pasó por ahí la mano del Estado, ni la ondeada de alguna ola electoral, de esas que traen agua fresca por un rato, pero en seguida se van y sólo dejan basura, o conchillas. Tampoco pasó por ahí la estrategia publicitaria de una empresa que explota a los vecinos, ni la ráfaga benéfica de algún puntero con hambre de campaña… La única campaña que hace ruido en el barrio, es la campaña del equipo de Fútbol Popular de Zavaleta, que se arremangó hasta el hombro, para remodelar la canchita de Iriarte.

Ahí se puede ver. Ya no están desordenadas las viejas alfombras, ni quedan pozos en la tierra, ni agujeros en el alambre. Todo eso se arregló, con el trabajo voluntario de todas las categorías. Y así también comenzaron a llegar manos amigas. Una cascotera vecina acercó un volquete con polvo de ladrillo para emparejar el suelo, mientras que los muchachos de la ranchada vecina se comprometieron a aportar los focos, para que pronto también haya iluminación.

Poco a poco se fue avanzando en la obra, entre picos, palas y muchos amigos. Y la última semana llegó el momento de pintar los arcos de blanco y negro, los colores de la camiseta de Zavaleta desde que el Coreano, de 8 años, justificó que “así, nos representa a todos, los blancos, los negros…”.

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Los próximos domingos de septiembre, continuará el trabajo en la canchita. Habrá que conseguir una nueva montaña de polvo de ladrillo, y suficientes manos como para poder movilizar hasta el córner un poste que permitirá completar el alambrado. De materiales, se necesitan redes, precintos, goma espuma, cal, y propuestas para encontrarle una solución definitiva a las líneas del potrero.

El proyecto consensuado entre grandes y chicos planea terminar la obra este mes, para poder finalmente realizar un gran festival de inauguración, que compartiremos en familia.
Si no conocés el barrio, o si nunca viste jugar a un equipo de fútbol popular afuera de la cancha, te invitamos a Iriarte y Zavaleta, cualquier domingo, a las 10 de la mañana, a trabajar con los chicos y los vecinos en la construcción de un mundo mejor.



La tierra, para quien la trabaja
4 Agosto 2007, 3:07 pm
Archivado en: Trabajo Voluntario

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Demasiados años pasaron dándole vida a ese suelo, como para que ahora quisieran deforestarlo de arcos, de redes, de caños, de gambetas, de alegría, de pibes. Las nuevas viviendas, sobre Iriarte, le fueron haciendo sombra al histórico potrero de los pibes de Zavaleta, pero la amenaza de que plantaran un edificio, justo ahí, caducó… No será posible, a no ser que acepten dejar la canchita en la planta baja.

Después de la entrega simbólica de las llaves de los nuevos departamentos, realizada por el propio Jefe de Gobierno, ante los medios y en la previa de las elecciones que perdería, un sorpresivo imprevisto retrasa ahora la entrega de las viviendas construidas justo enfrente de la cancha y el comedor. Pero por si fuera poco, en la más lógica y pacífica de las manifestaciones, no ya para pedir pan y trabajo, sino para pedir coherencia, justo ahí, se reprimió a los vecinos, y también a los pibes.

Más tarde que temprano, pero seguramente pronto, se urbanizará una parte de Zavaleta, y algunas tiras ya no estarán donde están, según los planes del Gobierno de la Ciudad. La canchita, en cambio, sí estará donde está, según los planes de los vecinos. Por eso, el domingo 19 de agosto hubo jornada de trabajo voluntario en el barrio.

Todas las categorías del Fútbol Popular de Zavaleta se arremangaron y tomaron las palas, las escobas y los rastrillos, para empezar a arreglar el potrero. Como defensa del derecho de los pibes a jugar al aire libre, se inició entonces la cirugía estética de un espacio público que no van a extirpar.

Se levantaron algunas viejas alfombras, a la cuenta de tres, con brazos gordos, brazos flacos, brazos peludos y bracitos, y se taparon por fin viejos y grandes pozos, mientras otros cavaron las lomitas de los laterales, y otros tantos emparejaron los desniveles del suelo.

Así empezó la obra voluntaria y comunitaria, que seguirá el próximo domingo 2 de septiembre, desde las 12 del mediodía. Para entonces, se necesita: polvo de ladrillo, transporte para trasladarlo, tierra, pintura blanca, ladrillos, cemento, caños para el soporte trasero de los arcos, goma espuma para cubrir un poste de luz, y muchas, pero muchas manos.